jueves, 19 de mayo de 2016

SITIOS MISTERIOSOS: Conozca Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo antiguo

   


Hermosas ilustraciones recrean cómo pudo haber sido Babilonia, la mítica ciudad situada junto al río Éufrates, que fue construido alrededor del año 2100 a. C.

Aproximadamente entre los años 2000 y 500 a.C., Babilonia fue la capital del imperio babilonico y un importante centro religioso y mercantil.

También fue el lugar donde se levantó la legendaria Torre de Babel y se construyeron los Jardines de, considerados una de las Siete Maravillas del Mundo antiguo.
La ciudad de Babilonia fue famosa en todo el mundo antiguo. Cuando el escritor griego Herodoto la visitó, en torno al año 450 a.C. -tras haber sido conquistada por los persas-, afirmó que «sobrepasaba en esplendor a cualquier ciudad del mundo conocido». Las glorias de la capital incluían inmensos y decorados templos y palacios, además del zigurat de ladrillo que, supuestamente, era la Torre de Babel mencionada en la Biblia.
Babilonia se encuentra en Iraq, 88 kilómetros al sur de la ciudad de Bagdad. Entre 1899 y 1913, Babilonia fue excavada por el arqueólogo alemán Robert Kolde-wey y su equipo. Ladrillo a ladrillo, fueron reconstruyendo lentamente la imagen de la antigua ciudad. Su investigación sacó a la luz a Babilonia tal cual había sido en sus años finales, durante el reinado del rey Nabucodonosor II. Bajo las ruinas de la Babilonia de Nabucodonosor se encuentran los restos de la ciudad en épocas anteriores.
La Ciudad de Nabucodonosor
No fue hasta que el general babilonio Nabopolasar derrotó a los asirios en el año 626 a.C., cuando Babilonia recuperó su antigua gloria. 
Él y su hijo Nabucodonosor reconstruyeron la capital y la transformaron en la más bella ciudad del Oriente Medio antiguo. La capital de Nabucodonosor ocupaba una extensión de 850 hectáreas, más grande que muchas ciudades modernas. En su apogeo vivían en ella 250.000 personas.
Ocho puertas de bronce daban paso a la ciudad. La más magnífica de ellas era la Puerta de Ishtar. Sus muros y acceso estaban decorados con brillantes ladrillos vidriados de color azul, además de por relieves de animales que representaban a los dioses babilónicos. Ishtar, la diosa del amor y la guerra, estaba representada por un león; Adad, el dios de las tormentas, estaba representado por un toro. Un grifo representaba a Marduk, que era un dios importante, además del patrón de la ciudad.
En época de Nabucodonosor, el río Éufrates atravesaba la ciudad, dividiéndola en dos. Ambas mitades estaban comunicadas mediante un puente de piedra. La parte occidental contenía las casas de la mayoría de los ciudadanos, mientras que la parte oriental contenía templos y palacios.
Los Jardines Perdidos
Aunque se han buscado repetidamente, los arqueólogos no han podido encontrar hasta ahora resto alguno de los Jardines Colgantes de Babilonia. Según las descripciones que se han conservado de autores antiguos, los jardines fueron construidos por Nabucodonosor para complacer a su esposa, una princesa meda que echaba de menos los bosques y praderas de su tierra natal. Los jardines probablemente crecieran en terrazas, derrumbadas desde hace mucho.
Caída de Nabucodonosor
Tras Nabucodonosor, el poder de Babilonia desapareció. La ciudad cayó primero en manos del Imperio persa, en el año 539 a.C., siendo conquistada de nuevo en 331 a.C., esta vez por el general macedonio Alejandro Magno. Éste la convirtió en su capital, pero cuando Alejandro murió, la región pasó a manos de su general Seléuco, que prefirió construir junto al río Tigris una nueva capital, Seléucia, por lo que Babilonia fue abandonada.
Fuente: www.mihistoriauniversal.com
Fotos: Antrophistoria
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